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Todo lo que tenés que saber sobre las elecciones en Brasil: qué se vota, candidatos y encuestas

La primera vuelta de las elecciones generales de Brasil se realizará el 4 de octubre de 2026. Las mesas abren a las 8:00 horas y cierran a las 17:00, hora de Brasilia. De una población total de unos 220 millones de habitantes, están habilitados para votar alrededor de 160 millones, más un millón que residen en el exterior.

Si ningún candidato a los cargos ejecutivos obtiene la mayoría de los votos válidos en la primera vuelta, hay una segunda vuelta (balotaje) programada para el 25 de octubre, entre los dos candidatos más votados en la primera vuelta. El voto es obligatorio para los ciudadanos de entre 18 y 70 años, y el país usa un sistema de voto electrónico que permite conocer resultados la misma noche.

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Además de la votación presidencial ¿Qué otros cargos se elige?
No es solo una elección presidencial, es una elección general completa, podría decirse maratónica.
Se renuevan el presidente y vicepresidente de la República. Los gobernadores y vicegobernadores de los 26 estados más el Distrito Federal. También se renueva un tercio de las 81 bancas que tiene el Senado, mientras que la Cámara de Diputados se renuevan todas las bancas de los 513 diputados federales. Además se votan las Asambleas Legislativas estatales en todo el país.

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Cómo se vota en Brasil
Brasil usa la urna electrónica desde 1996 para contar los votos, con resultados totalmente digitales. El equipo tiene dos terminales: el del auxiliar de mesa (mesário), donde se identifica al votante —incluso por huella digital, si está registrada— y el del votante, donde se teclea el voto de forma numérica.

El proceso en la mesa es simple: el votante presenta su documento, el mesário lo habilita en el sistema (con biometría si corresponde), y recién entonces la urna libera el teclado. Al marcar el número, la pantalla muestra el nombre, la foto, el cargo en disputa y la sigla del partido del candidato; el votante confirma y pasa al siguiente cargo.

La seguridad del sistema estaría garantizada porque la urna no tiene conexión a internet, wifi, ni bluetooth, mientras está en uso, y nada se transmite hasta que cierra la votación. Todo el proceso pasa por más de 40 etapas de auditoría, entre ellas la inspección del código fuente (abierta a partidos, Ministerio Público, colegios de abogados y universidades).

¿Cuántos y qué partidos se presentan?
La elección presidencial está muy polarizada, más allá de esta realidad muy importante, hay otros candidatos que quizás al momento del balotaje adquieran algún peso a la hora de definir a qué candidato apoyarán en la segunda vuelta.

Para la presidencia, la disputa tendrá 13 candidatos, según la lista definida al cierre del plazo de registro el 15 de agosto, uno más que en 2022. De esas fórmulas, 12 son presidente y vice del mismo partido. La excepción es la de Lula, que suma un vice de otro partido de la derecha, en una coalición electoral que es la que viene gobernando el país hasta ahora.

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Quiénes son los candidatos a presidente
Luiz Inácio “Lula” da Silva (PT) — vice Geraldo Alckmin (PSB).
Lula va por su séptima elección para el cargo, intentando ser electo por cuarta vez; es el favorito y principal referencia del oficialista Partidos dos Trabalhadores. Repite la formula presidencial del 2022 llevando como compañero a un referente de la derecha barsilera.

Flávio Bolsonaro (PL) — vice Alfredo Gaspar (PL). Va en lugar de su padre Jair Bolsonaro inhabilitado y preso por el intento de golpe el 8 de enero del 2023, cuando había ganado Lula y tenía que asumir. El PL (Partido Liberal) eligió a su hijo, senador por Río de Janeiro, como candidato para representar el espacio de la derecha bolsonarista; es el principal rival de Lula en las encuestas.

Ronaldo Caiado (PSD) — vice Gilberto Kassab (PSD). Gobernador de Goiás, apuesta a capturar votos de centroderecha que no se sientan representados por la polarización Lula–Bolsonaro.

Romeu Zema (Novo) — vice Eduardo Girão (Novo). Gobernador de Minas Gerais, referente del liberalismo económico.

Renan Santos (Missão) — vice Aroldo Medina. Vinculado al movimiento conservador Vem Pra Rua.

Augusto Cury (Avante) — vice Júlio Delgado. Escritor y psiquiatra, conocido por sus libros de autoayuda; candidatura sin trayectoria partidaria tradicional. Un verdadero outsider de la política que parecía inicialmente que podría repuntar en intenciones de votos, pero por ahora, no prosperó como tercera alternativa.

Hertz Dias (PSTU) — vice Vanessa Portugal. Ya había sido candidato a vice en 2018 (con Vera Lúcia) y ahora encabeza la fórmula trotskista. En elecciones pasadas el PSTU había aceptado impulsar un Polo Socialista y Revolucionario, como una alternativa de independencia de clase frente a la polarización. En estas elecciones optaron por una alternativa sectaria en la que ni siquiera permitieron a otras corrientes las candidaturas democráticas, una costumbre tradicional en la izquierda.

Clariana Barão (Democracia Cristã) — 39 años, es su primera candidatura a un cargo público; preside el partido en Mato Grosso.

Edmilson Costa (PCB) — vice Cleusa Santos. Economista, secretario general del Partido Comunista Brasileño.

Rui Costa Pimenta (PCO, Partido Causa Operária) — candidato histórico del trotskismo brasileño, sin alianzas con el resto de la izquierda. Hoy en día es un pequeño grupo integrado al gobierno de Lula. Años atrás fue aliado del partido de Altamira.

Samara Martins (Unidad Popular) — vice Raquel Brício. Odontóloga del sistema público de salud, ya fue candidata a vicepresidenta en 2022. Este grupo es del espectro de la izquierda ligado a los movimientos sociales urbanos, sobre todo a los que reclaman vivienda. UP participa activamente de los programas estatales como “Minha casa, Minha Vida” (Mi casa, Mi vida).

Wilson Grassi Júnior (Demócrata)— veterinario, es la primera vez que el partido (ex Partido da Mulher Brasileira) lanza candidato propio a la presidencia desde su creación en 2008.

¿Cuáles son las gobernaciones más importantes que eligen autoridades?
Las gobernaciones más destacadas en disputa son las de San Pablo, Río de Janeiro y Minas Gerais los estados más importantes que eligen gobernador, vice y legislatura.

San Pablo
En particular, San Pablo es el colegio electoral más grande del país con más votantes de Brasil, unos 34,1 millones de electores habilitados. Siete candidatos están registrados para disputar el Palácio dos Bandeirantes, en una repetición casi exacta del duelo de 2022:

Tarcísio de Freitas (Republicanos) — busca la reelección. Ingeniero civil, ex militar, fue ministro de Infraestructura de Bolsonaro y ganó la gobernación en 2022 con más del 55% en segunda vuelta. Su coalición es la más amplia: además de Republicanos suma PL, MDB, Demócrata, Avante, PSD, PRD, Solidariedade, União Brasil y PP. Una encuesta de agosto (Meio/Ideia) lo daba ganando en primera vuelta, con 51% contra 34% de Haddad.

Fernando Haddad (PT) — su rival de 2022, cuando perdió con 44,73%. Dejó el Ministerio de Hacienda de Lula en marzo para volver a competir. Va con Márcio França (PSB) como vice, en una coalición muy amplia que agrupa a PDT, PSB, PT, PC do B, PV, PSOL y Rede.

Completan la lista candidatos de partidos pequeños de izquierda no alineados con el PT: Vera Lúcia (PSTU), Carlos Machado (PCB), Izadora Dias (PCO) y Vivian Mendes (Unidad Popular), además de la Policial Edjane (Agir) una mujer cabo de la PM.

Un dato llamativo de estas elecciones estaduales es que el PSDB (Partido de la Social Democracia Brasileña), que gobernó San Pablo durante 28 años consecutivos (1994-2022), se queda sin candidato propio por primera vez en mucho tiempo. El PSDB es el viejo partido del ex presidente de los años 90, Fernando Enrique Cardozo.

Río de Janeiro
Río de Janeiro tiene nueve candidatos y un mandato interino. Es el estado donde se encuentra la principal base del bolsonarismo.

Tiene el tercer colegio electoral del país, con 12,86 millones de electores. La disputa llega en un contexto inusual: el gobernador de derecha Cláudio Castro (PL) renunció para postularse al Senado y luego desistió, y una cadena de reemplazos dejó el cargo interinamente en manos del presidente del Tribunal de Justicia estadual.

Recordemos que Castro fue quien llevó adelante la brutal masacre de una favela en octubre del año pasado, dejando al menos 120 personas asesinadas. El supuesto objetivo era desarticular al Comando Vermelho ligado al narco.

Los principales candidatos son:
Eduardo Paes (PSD): Exalcalde de la ciudad de Río de Janeiro. Lidera las encuestas consolidando el voto de centro e izquierda, con fuerte apoyo entre el electorado femenino y sectores urbanos. Aunque no es del PT es un aliado del gobierno de Lula.

Douglas Ruas (PL): Diputado y figura aliada al sector conservador / bolsonarista del Partido Liberal. Se posiciona como el principal competidor de Paes, impulsado por el voto masculino y sectores evangélicos.

Anthony Garotinho (Republicanos): Exgovernador del estado. Ha intentado participar de la contienda, aunque su candidatura atraviesa cuestionamientos judiciales e impugnaciones por parte del Tribunal Regional Electoral (TRE-RJ).

Otros candidatos con menor intención de voto: Coronel Busnello (Missão), William Siri (PSOL), André Marinho (Novo), Cyro Garcia (PSTU), Juliete (UP).

Minas Gerais
Minas Gerais tiene once candidatos y es el segundo colegio electoral del país (16,3 millones de electores). Acá se define quién sucede a Romeu Zema, que renunció a la gobernación en marzo para postularse a presidente y no puede competir por un tercer mandato consecutivo.

Los principales candidatos son:

Cleitinho Azevedo (Republicanos): Senador de perfil populista y conservador, respaldado por sectores alineados a la derecha. Lidera todas las encuestas de intención de voto para la primera vuelta.

Patrus Ananias (PT): Diputado federal, exministro de Desarrollo Social y exalcalde de Belo Horizonte. Representa la coalición liderada por el Partido de los Trabajadores y el presidente Lula da Silva.

Muy por detrás en las encuestas también se presentan: Mateus Simões (PSD): Vicegobernador del estado, quien asumió la gestión y busca la reelección; Alexandre Kalil (PDT): Exalcalde de Belo Horizonte y expresidente del Club Atlético Mineiro; Flávio Roscoe (PL): Empresario y exdirector de la Federación de Industrias del Estado de Minas Gerais (FIEMG); Gabriel Azevedo (MDB), Ben Mendes (Missão), Indira Xavier (UP), Túlio Lopes (PCB), Rafael Duda (PSTU) y Henrique Áreas (PCO).

En definitiva, el panorama general en los tres estados repite un patrón: el oficialismo saliente es el que llega mejor posicionado, mientras el PT reagrupa fuerzas en San Pablo y Minas, y el bolsonarismo busca "palanques" estaduales fuertes para sostener a Flávio Bolsonaro en la presidencial.

Los estados donde Lula obtiene sus mejores porcentajes de apoyo corresponden a la región del Noreste de Brasil, que le permitió hacer la diferencia para ganar las elecciones del 2022.

El perfil socioeconómico de estos sectores del interior son los de menor producto interno bruto (PIB) per cápita, impulsados por programas sociales e históricos de asistencia gubernamental. El aumento que dio el gobierno del 15% a la ayuda denominada “bolsa família” (un plan social del gobierno de ayuda para las familias más pobres) tiene el objetivo de reafirmar a su propia base.

El PT y Lula surgido de las entrañas del proletariado paulista a finales de los 70, ha cambiado su base social a los sectores de menores ingresos y más dependientes de la ayuda social. Este cambio se operó en los sucesivos gobiernos del PT. Un análisis que merece un artículo de desarrollo particular.

¿Qué dicen las encuestas?
Los sondeos más recientes publicados a mediados de septiembre reflejan que la brecha entre los dos principales candidatos se ha ido reduciendo de manera constante.

Según Datafolha, en una encuesta publicada el 24 de septiembre, Lula da Silva tiene un 40% de la intención de voto en la primera vuelta frente a un 36% de Flávio Bolsonaro. Con un margen de error del 2%.

Por su parte Quaest publicó un sondeo del 28 de septiembre, ubica a Lula da Silva, con 39%, y Flavio Bolsonaro, con 34%, de las proyecciones del electorado. La encuesta indica que ahora la diferencia entre ambos postulantes es de cinco puntos, cuando en la semanas previas se llevaban apenas tres.

BTG / Nexus (28 de septiembre): Otorga un 42% a Lula frente a un 37% para Bolsonaro.

AtlasIntel (29 de septiembre): Muestra la disputa más ajustada del mapa electoral. En un escenario de primera vuelta registra una diferencia de décimas.

Dado que ningún candidato proyecta superar el 50% de los votos válidos en la primera vuelta, todos los análisis apuntan a que la presidencia se definirá en un balotaje programado para el 25 de octubre.

Los sondeos sobre la elección en segunda vuelta evidencian un escenario de empate técnico y paridad extrema, reflejo directo de la fuerte polarización social y política que atraviesa el país.

La encuesta de Datafolha proyecta un 47% para Lula frente a un 45% para Flávio Bolsonaro en el balotaje, una diferencia que se encuentra dentro del margen de error.

En un escenario de balotaje, Quaest puntualiza que Da Silva y Bolsonaro obtendrían un 42% cada uno.

El relevamiento de AtlasIntel / Bloomberg ubica a Flávio Bolsonaro con un 47.7% y a Lula con un 47.6%, reduciendo la distancia a tan solo 0.1 puntos porcentuales.

Esta situación política impide cualquier tercera vía, altos índices de rechazo cruzado entre los votantes de ambos bandos y una movilización fuertemente condicionada por la identidad ideológica. El resultado final, de acuerdo con los analistas, se definirá por márgenes milimétricos y por el trasvase de los pocos apoyos de los partidos minoritarios.