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MUNDIAL

Puerto Rico: El balance económico del 2022

Por martha quinones dominguez
Claridad
diciembre 28, 2022

Vivimos en dos Puerto Rico, uno donde el Gobierno dice que todo va bien, se gasta mucho dinero, aparece dinero, para repartir bonos a unos pocos y tenemos crecimiento. Y el otro donde viven los que día a día salen a trabajar y tienen ajustado el presupuesto familiar. El desarrollo económico y social no se ve, el crecimiento económico tampoco. Entonces, ¿cuál es el balance del 2022?

Para decir que hay desarrollo se utilizan cuatro aspectos: Crecimiento económico; Mejora de las estructuras económicas, sociales y políticas; Mejoras en el bienestar económico; y Mejoras de la calidad de vida. Si medimos el crecimiento económico, las estadísticas dicen que Puerto Rico está en vías de recuperación. La Junta de Planificación en su informe hace sus proyecciones macroeconómicas donde señala que la economía creció en este año 2022 aproximadamente en un 4%. Esto debido a la inyección de fondos federales de desastres. Pero también advierte que no se espera el comportamiento similar para el próximo año. Por su parte el Departamento de Hacienda proyecta mayores recaudos fiscales (debido a la inflación), el Departamento del Trabajo y Recursos Humanos dice que el desempleo disminuyó y la Junta de Control-Supervisión Fiscal (JCF) reparte dinero del sobrante luego de pagar la deuda. Según estos datos la economía va mejorando y creciendo, aunque no tienen expectativas positivas para el año 2023. No hablan de los efectos de la inflación –esos aumentos en los precios- en nuestros bolsillos donde el ingreso cada día alcanza para menos. Aunque tuvimos crecimiento, si miramos los otros tres aspectos tenemos un déficit en los mismos, o sea no tuvimos desarrollo económico y social, crecimiento sin desarrollo, mala combinación.

Este crecimiento de la economía se debe a la inyección de fondos federales, o sea a la dependencia de fondos no recurrentes. La recuperación viene impulsada por el arranque de la actividad económica relacionada con los fondos de los desastres; huracanes, terremotos y pandemia. Pero se ve afectada por los aumentos en precios: en la energía eléctrica, además, los efectos nocivos de los desajustes en energía eléctrica, aumento precio del petróleo, aumentos en peajes y en el costo de los alimentos, o sea la inflación. Esperar crecimiento debido a la inyección de fondos federales, es vivir de la ilusión con una economía con esteroides, o sea fondos federales que llegan lentamente, por eso no hubo mejoras en las estructuras económicas, sociales, en la infraestructura (carreteras y viviendas) y por ende en la calidad de vida.

Definitivamente las estadísticas están bien, pero carecen del análisis crítico para interpretar las mismas con la realidad, son meros números sin contexto. Por eso el Gobernador señala que mejoramos y que en 12 años estaremos recuperados, pero no debido al crecimiento de la producción, a la fortaleza de las empresas, sino a la danza de los millones. Encontramos informes de los contratos millonarios (danza de los millones) que se otorgan sin consultar, si evaluar, en un total despilfarro de fondos públicos donde algunos rallan en la corrupción.

El crecimiento sin desarrollo, según las estadísticas, la economía de Puerto Rico está en vías de recuperación que se detiene debido a los efectos de la falta de eficiencia en las políticas públicas y la corrupción del Gobierno y de la Junta de Control-Supervisión Fiscal, afectando la calidad de vida.

La realidad es que el país va al garrete, carecemos de un Plan de Desarrollo que recoja las aspiraciones sociales del país a corto, mediano y largo plazo. Vivimos de la dependencia, de atraer empresas extranjeras e inversionistas individuales dándole subsidios y exenciones, y de recibir fondos federales y crecemos artificialmente por el consumo. Por eso los efectos sociales, cada día la violencia nos arropa, la violación a derechos humanos es constante, los desplazamientos de la población, la falta de vivienda, la inequidad y el empobrecimiento se nota.

Que debemos esperar para el año 2023. Un verdadero Plan de Desarrollo consultado con el pueblo que comience hablar de indicadores de equidad: disminuir la pobreza, disminuir el desempleo, aumentar el acceso a la educación y la salud, que exista inclusión, acceso a la vivienda, que exista seguridad, ingreso con poder adquisitivo y que vele por el cuidado del medioambiente que son indicadores de desarrollo en un medio ambiente empresarial diversificado y fortalecido. Desarrollo con seguridad para lograr equidad:

*Seguridad económica que se garantice un ingreso suficiente regular y con poder adquisitivo (capacidad de compra), disminuyendo la pobreza y creando empleos dignos.

*Seguridad alimentaria que asegure el acceso a una alimentación básica.

*Seguridad sanitaria garantizar servicios sanitarios básicos.

*Seguridad personal o protección de las personas contra cualquier tipo de violencia, delincuencia, abusos, etcétera.

*Seguridad comunitaria y cultural, protegiendo los valores, la recreación y la cultura de la comunidad con elementos de solidaridad.

*Seguridad educativa, con educación pública y universitaria de calidad y diversa y que incluya investigación, desarrollo e innovación.

*Seguridad en la inclusión, integrar a todas las personas en la sociedad, con el objetivo de que estas puedan participar y contribuir en ella y beneficiarse en este proceso, con las mismas posibilidades y oportunidades para realizarse como individuos.

*Seguridad de alojamiento, viviendas seguras y accesibles.

*Seguridad de género, combatiendo la violencia contra las mujeres y personas de preferencias sexuales diferentes, reconociendo que la igualdad de género es esencial para el desarrollo, el desarrollo humano y la erradicación de la pobreza para lograr equidad.

*Seguridad medioambiental donde asegure el mantenimiento de los ecosistemas locales y los recursos naturales básicos a las generaciones actuales y futuras.

*Seguridad comercial que nos aleje de la dependencia y genere inversiones en empresas diversas incluyendo las cooperativas en el ecosistema empresarial.

*Seguridad política que asegure los derechos humanos fundamentales la población. Que asegure la administración democrática sin intervención de la Junta de Control-Supervisión Fiscal que es la que maneja todo y con un Gobierno que gobierne con el pueblo.

Entonces ¿Cómo medir ese nivel de desarrollo? Si bien se usa los indicadores tradicionales de crecimiento del Producto Interno Bruto y el ingreso per cápita, que reflejan los niveles de consumo, tenemos que evaluar los demás componentes como la inversión e incluir otros indicadores. Añadir otros indicadores de bienestar social (son los factores que participan en la calidad de vida) que señalen cómo conseguimos equidad, integremos perspectiva de género y protegemos nuestro ambiente, recursos naturales y recursos culturales.

Qué ha ocurrido en el 2022.

Políticas neoliberales

Se imponen políticas neoliberales que son contrarias a una sana política fiscal. Se supone que si se tiene un exceso de recaudos se traslada ese dinero al próximo presupuesto del año fiscal para balancearlo. Pero como todo funciona al revés en Puerto Rico, el Plan de Ajuste Fiscal del Gobierno Central (creado por la JCF) dispone que si hay exceso de recaudo se pasa a un bono de desempeño luego de pagar a los bonistas por medio del instrumento del valor contingente. Cuando pensamos que ese exceso se debió a las aportaciones de todos, por medio de pagar impuestos y que se debió utilizar en el colectivo. Pero en vez de revertir al colectivo va a unos pocos, es parte de las trampas que la Junta de Control-Supervisión Fiscal introdujo en esos planes que fomenta ese individualismo neoliberal y la compra de consciencia.

O sea, no se mira las necesidades del pueblo, no se fortalece la inversión social o en infraestructura. En este negocio se pierde el sentido del colectivo (inversión en educación, salud, seguridad…) por el individualismo (neoliberalismo puro). Se detiene la economía debido a los efectos de la falta de eficiencia en las políticas públicas del Gobierno, de la JCF y la falta de inversión social, en salud, la educación, la vivienda y la infraestructura y por el mal uso de los fondos (corrupción). Aunque los fondos federales sigan fluyendo como la salvación de la economía.

El capitalismo-neoliberal en el que vivimos fomenta un clima de inseguridad y de violaciones a los derechos humanos. La seguridad personal o protección de las personas contra cualquier tipo de violencia, delincuencia, abusos, etcétera se ve amenazada por el crimen o por proyectos de ley que pretenden quitarnos nuestros derechos.

Paraíso fiscal

Fomentan la evasión fiscal y creamos paraísos fiscales para inversionistas individuales (enclaves individuales) que no generan los empleos necesarios. Los incentivos económicos de antes era a empresas (enclaves industriales), que generaran empleos, hoy es a individuos (Ley 22). Estas políticas públicas quita dinero a las arcas públicas, debilita al Estado, lo que conlleva a generar desajustes sociales, desplazamientos de las poblaciones (por falta de vivienda), crimen, desesperanza, migraciones y empobreciendo a los trabajadores.

Si reducimos estas exenciones contributivas, permitiría tener más dinero para tener un presupuesto más alto y atender las necesidades del pueblo. Entre las corporaciones foráneas y las empresas especiales el costo de esa exención es aproximadamente de $20 mil millones o el 20% del Producto Interno Bruto (PIB), esto sin contar lo que se desvía por Ley 22 y lo que otorga en subsidios. En el mundo somos de los países que más otorga exenciones (es un 8% del PIB en otros países).

No hay Plan de Desarrollo

El ejercicio de pensamiento crítico y de análisis del país no existe y por eso son incapaces de crear un Plan de Desarrollo. No se habla de crear una base productiva puertorriqueña que invierta, genere capital y cree empleos. Mucho menos se habla de las aspiraciones sociales, en educación, salud, vivienda, seguridad e infraestructura.

Carecemos de un Plan de Desarrollo que recoja las aspiraciones sociales del país a corto, mediano y largo plazo. Vivimos de la dependencia, de atraer empresas extranjeras e inversionistas individuales dándole subsidios y exenciones, y de recibir fondos federales. Cuando el Presidente Biden los reúne para escuchar el Plan de Desarrollo con una economía diversificada, con energías solares y crecimiento económico, de lo que hablaron fue de cómo gastar los fondos federales.

Además, el 2023 nos desafía a que retomemos la agenda ambiental de Puerto Rico, enfrentamos retos ambientales globales, como el calentamiento global y aquí estamos desmontando y desreglamentando toda la política ambiental. No hay desarrollo sin políticas ambientales. En el 2022 se presenta el Borrador para Discusión y Vista Pública del Reglamento Conjunto, 2022 de la Junta de Planificación requiere una revisión profunda y una discusión pública seria para entender las implicaciones para la economía, la sociedad, la cultura y el ambiente.

El salario estancando

En esto no se menciona el salario estancado y su poder adquisitivo disminuido (capacidad de compra). Esa disminución en el poder adquisitivo, que hace más pobre a la ciudadanía, se da cuando tus ingresos no crecen al mismo ritmo que la inflación. La inflación que la notamos en el aumento de los precios, que hace que la estabilidad financiera de las familias se afecte. Nuestro dinero pierde valor frente a los precios del mercado en productos o servicios que solías adquirir. La encontramos en el aumento del precio de la energía, de la gasolina, de los peajes, de los alimentos y en otros bienes y servicios que consumimos. Inflación que afecta al individuo como al empresario.

El empleo

Si bien medimos la tasa de empleo, no la clasificamos en empleo formal y sub empleo, para tener una idea de cómo evoluciona el empleo. Se dice que crece, pero sospechamos que es en empleo por contratos a corto plazo y sub empleos. Las estadísticas están bien, la interpretación no. Veamos algunos ejemplos, probablemente, la recesión hizo que muchas personas desistieran de buscar trabajo, lo cual aumentó el número de personas inactivas (conformado principalmente por estudiantes, amas de casas que se han constituido en cuidadoras, los retirados, los incapacitados). Estas personas que desisten de buscar empleo son personas que no se reportadas como desempleadas, dando la impresión que disminuyó el desempleo. A eso se une las personas que se van de la Isla, la población se redujo un 1.3% entre 2021 y 2022. Recordemos que el desempleo es producido por la incapacidad de la economía formal para crear suficientes puestos de trabajo, pues quienes no consiguen empleos formales, optan por crear su propio puesto como empleados formales unos e informales otros.

La pobreza que se disfraza

Si bien las estadísticas dicen que la tasa de pobreza disminuyo, de 40.5% a 37.44% (según Espacios Abiertos) y que gracias a los Crédito por trabajo local y el Crédito por menor dependiente federal, este año ha causado que sean menos los pobres, existe un empobrecimiento del trabajador. La realidad es que, si bien esa aportación de dinero ayuda a las familias, no disminuye la pobreza. Siguen siendo pobres con un poco más de dinero para gastar. La inseguridad económica se sigue manifestando, la falta de empleos y los aumentos continuos de los precios afecta más a los que menos tienen. A eso se une el ataque continuo a las pensiones amenazando la calidad de vida de los pensionados y disminuyendo sus ingresos y beneficios. La disminución en la cantidad de pobres es otra ilusión de las estadísticas, el aumento en el empobrecimiento de la población es una realidad. Y los más pobres tiene rostro de mujer, así que hacer la evaluación con perspectiva de género es urgente.

La violencia es parte del problema de la falta de equidad, y se manifiesta de diversas formas, una de ella la violencia de género, contra mujeres y personas de preferencias sexuales diferentes. La equidad de género es esencial para erradicar la pobreza, y conseguir equidad y desarrollo.

El consumo

El consumo interno va a incrementarse debido a la inyección de dinero de fondos federales, de una forma gradual, pero se estanca debido a los efectos en el alza en los precios y el estancamiento en el salario. Además, como la mayor parte de lo que se consume viene del exterior, ese alto coeficiente importaciones hace que ese dinero se vaya y no se invierte en Puerto Rico para seguir generando efectos multiplicadores. El consumo interno es un motor clave en el crecimiento del país, por eso lograr que se quede y se re invierta debe ser la política pública además de controlar la inflación que erosionando la capacidad adquisitiva de las familias. Pero encontramos un Gobierno y la JCF que se complace en el aumento de los precios de todo porque entonces se pagan más impuestos y aumentan los recaudos, la insensibilidad y falta de empatía con el pueblo es evidente, volvemos al individualismo en vez de fomentar el colectivismo. Y a su vez aumenta el Producto Interno Bruto dando la impresión de crecimiento económico.

La corrupción

Topamos múltiples casos de corrupción pública y privada fruto de las políticas neoliberales de privatización y contratos que fomentan las políticas corruptas en el mal uso de los fondos públicos. La falta de transparencia y de fiscalización en el uso de los mismos es uno de los problemas que debemos corregir.

Energía

El contrato de la compañía LUMA Energy ha sido fatal para la economía de Puerto Rico, los apagones continuos, los aumentos en el costo y la ineficiencia administrativa, lo que ha generado son daños a las personas y la economía. El Gobernador no se atrevió a prescindir del contrato, penalizando al pueblo con un contrato que le cuesta a la economía de Puerto Rico. Esos aumentos de kilovatio hora genera daño al Producto Interno Bruto, confrontando problemas la estructura económica del país con daños a las empresas y las familias. Sin considerar las propuestas que existen para cambiar la Autoridad de Energía Eléctrica, despolitizarla, lograr capacidad de generación confiable y hacerla transparente, con fuentes alternas de energía y del pueblo que es parte de las aspiraciones de Desarrollo que tenemos.

La energía es un derecho fundamental que facilita el consumo de bienes esenciales y sostenedores de la vida, la prosperidad humana, y es un bien público esencial o servicio esencial. Buscar alternativas que permitan tener un sistema energético fortalecido y a bajo costo debe ser la aspiración. Con los fondos federales que se han asignados y los nuevos que se llegaran se puede ofrecer a cada familia (residencia, apartamentos y comercios) un sistema eléctrico solar que los ayude a enfrentar los costos de energía y a la vez tener un sistema de protección en caso de fallo. A la vez permite que podamos ir transformando a la AEE en una menos contaminante, con producción para la demanda que tenemos hoy diversificada. Pero el Gobernador y la Junta de control-Supervisión Fiscal no escuchan y prefieren causarle daño a las personas y a la economía.

Estancamiento secular

La consecuencia la economía se detiene y se produce lo que se conoce como estancamiento secular que se refleja en un producto bruto interno bajo debido a que no se invierte en capital productivo.

Resumen

En resumen, este año 2022 será recordado por el aumento de la inflación, el retraso en los fondos federales de reconstrucción, los apagones, el bajo desempeño del empleo formal –precarizando al trabajador-, el subempleo a niveles elevados, la falta de información debido al retraso en la publicación de las estadísticas del gobierno que crea incertidumbre, a los que se une la corrupción pública y privada rampante y la desreglamentación ambiental. El nivel de pobreza se incrementa, y el trabajador está cada vez más empobrecido y la calidad de vida disminuye debido a los apagones continuos y la criminalidad.

Tuvimos crecimiento económico, pero no logramos desarrollo donde las mejoras de las estructuras económicas, sociales y políticas (cada día tenemos menos poder y la JCF domina). En cuanto a las mejoras en el bienestar económico y de la calidad de vida cada vez estamos peor, vivimos en un clima de violencia en las calles y en los hogares, la inequidad se refleja en muchas políticas públicas que además pretenden quitarnos los derechos humanos, y esa inseguridad afecta todas nuestras relaciones sociales. Y los planes de ajustes y recortes afectaron la educación pública y universitaria, los servicios de salud, las viviendas (con amenazas de gentrificación), los servicios sociales, carreteras, además de generar una deuda cada vez más grande y aumentos en costos de servicios esenciales, como la energía eléctrica. Definitivamente nuestra calidad de vida, ese bienestar del individuo en su relación social, familiar y consigo mismo no mejoró. La decadencia se nota en los satisfactores de salud, economía, seguridad, educación, vivienda y medio ambiente.

La política fiscal de austeridad, recortes, privatizaciones y contrataciones de la Junta de Control-Supervisión Fiscal no ha contenido la corrupción, elimina servicios esenciales y necesarios y encarece el costo de la vida por medio de la negociación de la deuda pública. Las negociaciones de la deuda son nefastas para nosotros el pueblo y la deuda pública sigue creciendo. Cada nueva reestructuración genera que la deuda aumente a largo plazo y compromete los activos del país.

La inversión social en salud, la educación, la vivienda y la infraestructura se deteriora. La evasión fiscal es grande, se sigue fomentando sin medir las implicaciones que tiene para las arcas públicas y los servicios que se deben ofrecer por el Gobierno. La Junta de Control-Supervisión Fiscal no tiene un Plan de Desarrollo, aplica recortes y políticas de ajuste sin medir las consecuencias y sólo trabaja para pagar la deuda pública, sin considerar las implicaciones que tiene para el pueblo. Ambos, el Gobierno y la JCF no tienen un Plan de Desarrollo para diversificar la economía, generar empleos y mejorar la calidad de vida, sólo planes para gastar los fondos federales.

Hace falta un Plan de Desarrollo Integral que recoja las aspiraciones sociales colectivas y alejarnos de la agenda neoliberal que han impuesto. Un Plan de Desarrollo que haga buen uso de los fondos

Disponibles para reconstruir un país diferente. Esperamos que el año 2023 traiga esa reflexión donde colaboremos en diseñar el Plan, en especial cuando se han asignados fondos para crear una economía diversificada y con energías solares, ya que aprobaron $1,000 millones en fondos federales para instalaciones solares y de almacenamiento de baterías en techos en comunidades.

El uso de los fondos federales de reconstrucción deberían ser la palanca para cambiar el modelo económico de Puerto Rico en uno que genere crecimiento hacia adentro (endógeno para crear una base productiva puertorriqueña que invierta y que genere empleos) donde se diversifique las empresas y se creen empresas que provean para las necesidades del pueblo, puedan vender y a su vez se refuercen con empresas extranjeras que logren ese balance entre lo de aquí y lo externo. A su vez se asegure los servicios esenciales, se re invierta en calidad de vida y capital humano como educación pública, universitaria, investigación, vivienda adecuadas, salud, seguridad, así como en infraestructura. Para eso necesitamos un Gobierno que escuche al pueblo, un proyecto de país de Desarrollo Económico, Social, Cultural y Ambiental. Eso esperamos del 2023, sembrar esperanzas y equidad.

Qué esperar del año 2023, que reflexionemos y retomemos la ruta del desarrollo con equidad e inclusivo en la recuperación de Puerto Rico. Y no repitamos lo peor del año 2022.