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MUNDIAL

Mundo: Nuestros hermanos los deprimidos

Por Roberto Torres Collazo
Editor del colectivo Cambio Social, EE.UU
17 de octubre de 2020

La depresión psicológica severa ha aumentado en numerosos lugares a raíz de las crisis económica, ecológica y sanitaria que se han agudizado. Y esto ha llevado incluso a muchos al suicidio. Ya antes de esas crisis la depresión afectaba 350 millones de la población mundial de acuerdo a la Organización Mundial de la Salud. En Estados Unidos se estimó en el 2017 de 15.7 millones según el Instituto Nacional de Salud Mental (NIMH, por sus siglas en Inglés). Hoy se estima que 25 millones la padecen.

El siguiente quiere compartir algunas sugerencias para al menos acompañar a una persona deprimida, que bien puede ser nuestro pariente, amigo o conocida. Tal vez no la podamos sanar, pero al menos ayudar a sobrellevar su condición. El acompañamiento puede ser virtual o presencial. Entre los consultados, vamos a seguir de cerca las ideas del prestigioso periodista e investigador Johann Hari y el psicólogo y profesor de la Universidad de Cornell, Andrew Solomon, ambos sufrieron severas depresiones.

En primer lugar es indispensable educarnos más sobre la depresión. Consultar información confiable, válida y verificable. El conocer apropiadamente el trastorno nos puede ayuda a tener paciencia y a comprender la persona que la sufre. También conocer las terapias disponibles. Solomon sostiene que hay personas que necesitan medicamentos para funcionar. Estamos parcialmente de acuerdo, a nuestro juicio, antes de usar cualquier fármaco se deben agotar primero todos los recursos terapeúticos como ejercicios, medicina natural, hipnosis, psicoterapias, dietas, consejería, contacto con la naturaleza, ayuda espiritual o fortalecer su esperanza, esta última señala Solomon es lo primero que se pierde en la persona deprimida.

¿Cuáles son los síntomas y causas de una depresión severa?. El Dr. Neel Burton anota las siguientes: bajo estado de ánimo, pérdida de interés o al placer, pobre concentración, baja autoestima, sentimiento de culpa, recurrentes pensamientos de muerte o suicidio, alteración del sueño, pérdida de apetito, fatiga o agitación. Cuando se manifiestan consistentemente varias de ellas hay que estar atentos. Según Hari cualquiera de las siguientes causas pueden ser los detonadores de una prolongada depresión: la pérdida de empleo, abuso psicológico o físico en el hogar, inseguridad financiera, humillaciones, un trabajo monótono, ser controlado o controlada, soledad, no ser aceptado, no ser querido o querida.

Como mencionamos antes, lo primero que se pierde es la esperanza. De aquí que el acompañante pueda ayudar a construir un marco esperanzador del futuro, explicando a la persona que es un proceso que a veces puede ser largo, pero no necesariamente. El que acompaña debe evitar usar palabras como “siempre” o “nunca” ni decir “Otros están peores”. Explicar que su trastorno no representa el fin de todo. Podemos además ampliar una red de apoyo familiar, comunitario o amigos. Nunca debemos menos preciar que la persona le exprese que se “siente mal” aunque sea una pequeña depresión.

Necesitamos mostrar a los deprimidos que la vida tiene sentido y un propósito. Que no todo está perdido. Que no está solo o sola, que no es débil, que no es una pieza rota de una máquina. Se le puede animar a hacer actividades voluntarias de cooperación en grupos, por ejemplo, trabajar en un jardín, ayudar en un centro de comida para pobres, etc, etc. De ser muy prolongada la depresión se le puede enseñar a aprender a vivir con ella, incluso, una persona puede crecer aún en medio del sufrimiento.

Es muy importante mencionar que el acompañante debe estar consiente que cada persona responde de manera diferente a las experiencias negativas o positivas, crisis, terapias o medicamentos y que pueden experimentar episodios posteriores en otro momento de sus vidas. Lo que puede ser positivo para uno, puede que no lo sea positivo para otra persona, aunque vivamos bajo el mismo techo. Aunque esperamos que nadie de sus conocidos sufra depresión en el presente o futuro, pero si ocurre ¡Ojalá que algunas de las ideas y las referencias expresadas aquí les pueda ayudar a acompañar a las hermanas y hermanos deprimidos!.

Referencias

Buenrostro, I. (2020, Febrero). Caja de herramientas para acompañar a personas en crisis depresiva o colapso emocional. Portal: Mad in America.

Burton, N. (2015). The meaning of madness. Editorial Acheon Press: London.

Hari, J. (2018). Lost Connections: uncovering the real causes of depression-and the unexpected solutions. Editorial Bloomsvury: New York.

Mental Health Information: Mayor Depression. (2020). Web: National Institute of Mental Health of the United States.

Redacao. (2020, Setembro). COVID-19 está afetando a saúde mental das pessoas. Portal: Instituto Humanitas Unisinos.

Robles, S. (2020, Junio). Tu depresión no es un problema técnico, es una señal. Escúchala. [Entrevista a Johann Hari]. Portal: Cuerpo Mente.

Solomon, A. (2015). El demonio de la depresión: un atlas de la enfermedad. Editorial Debate: España.