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MUNDIAL

Leer la Biblia con fe adulta (Septiembre, Mes de la Biblia)

Por Roberto Torres Collazo
Editor del Colectivo Cambio Social, Brasil
23 de spetiembre de 2022

Enseñando el curso de Introducción de la Biblia en el colegio Nra. Sra. de la Merced, escuela superior, en Puerto Rico, comenzábamos la clase con una breve oración y la lectura de un pasaje bíblico. Dirigida voluntariamente por una o un estudiante. A comienzos del semestre nadie se motivaba. Para mitad de semestre se disputaban a leer en voz alta la lectura. Volveremos más adelante a esta experiencia. Para entender mejor e interpretar apropiadamente la Biblia basándonos en investigaciones y estudios contemporáneos proponemos unas técnicas básicas que también que nos pueden ayudar a reconocer indeseables manipulaciones, prédicas y enseñanzas de conveniencia.

Contexto Histórico

La Biblia toda se tomó en escribirse aproximadamente 1500 años. Es una colección de libros redactados en diferentes periodos de esos años. Esto implica que su lectura debe considerar las circunstancias económicas, tradiciones, políticas, religiosas y costumbres en que aparece un determinado pasaje bíblico o libro. Por ejemplo, el libro del Apocalipsis se redactó entre el los años 90 y 100 después de Cristo. Su contexto eran tiempos de persecución hacia los cristianos. Juan, su autor, escribe para infundir esperanza de que pese los sufrimientos y persecuciones Cristo triunfará. Aparecen muchos símbolos y figuras por si caía en manos de los perseguidores no entendieran. Hoy es usado frecuentemente fuera de contexto histórico por algunos sectores cristianos fundamentalistas para amenazar, juzgar e infundir miedo. El fundamentalismo bíblico lee la Biblia al pié de la letra, todo literalmente, esto puede incurrir en contradicciones y puede ser peligroso.

Géneros Literarios

Se han podido identificar unos géneros literarios como novelas, poesías, cartas, memorias, leyendas, mitos, fábulas, literatura apocalíptica, cuentos…. Dicho sea de paso, el método de enseñar de Jesús son cuentos, sus parábolas, inspirados en la vida diaria con impacto social, económico, político y religioso. Una muestra es la parábola del Buen Samaritano en Lucas 10, 25-37, la cual constituye una crítica a los líderes judíos que despreciaban a los samaritanos por motivos religiosos. Jesús presenta al samaritano como compasivo y no a los líderes judíos. Esto indudablemente molestaría mucho los oyentes judíos. Una lección para actualidad, entre otras, es una crítica para aquellos religiosos que rechazan otras personas por motivo de creencias religiosas diferentes a las nuestras, los que no son religiosos o que son ateos.


Buscar conocimientos de biología, astronomía, física, química, antropología… puede resultar frustrante, porque la Biblia no es un libro de ciencia. La Biblia es la revelación progresiva de Dios en la historia. El mito de la creación que aparece en el libro del Génesis no aporta una cronología de días y eventos históricos, sería un error creer que literalmente Dios hizo el mundo en siete días. En hebraico bíblico “Adán” quiere decir “tierra” y “Eva”, vida y todos sabemos que las serpientes no hablan. Lo importante del relato (en realidad son dos) de la creación es su significado, que Dios hizo el universo, la creación y el ser humano para ser felices, el “cómo” se formó el universo, la Tierra, el ser humano le toca a la ciencia. La ciencia se ocupa por el “cómo” y la fe por el “¿por qué?” como bien explican en un diálogo entre Frei Betto y el físico Marcelo Gleiser. A diferencia de los polémicos debates entre ciencia y religión en los siglos 18 y 19, hoy son amigas. Muestra de esto último es que el eminente cosmólogo, astrofísico, físico teórico el fallecido Stephen Hawking fue miembro de la Pontificia Academia de la Ciencia del Vaticano y uno de los mayores científicos del mundo el exdirector del equipo que Proyecto Genoma Humano Francis S. Collins es cristiano y autor de temas de ciencia y fe, ninguno de ellos y otros científicos buscaría datos científicos en la Biblia.

La Biblia fue escrita principalmente para el pueblo, por esto no hay que ser un doctor en Biblia para interpretarla apropiadamente, pero al menos se debe conocer unas técnicas básicas y si se quiere profundizar se puede tomar cursos en institutos y centros acreditados y reconocidos, también se puede consultar profesionales teólogos y teólogas católicos y protestantes. Lo esencial en su lectura, es preguntarnos cuál es el mensaje hoy para nosotros como sociedad, comunidad de fe en medios de las realidades políticas, culturales y económicas en el siglo 21 teniendo presente el contexto histórico y género literario.

Les animo a leer diariamente la Biblia, es como un GPS, es orientadora, es consoladora, es transformadora, es alimento para crecer en la fe, el amor y la esperanza. Nos ayuda a ser más humanos, iluminar el presente y señalar el futuro. La palabra de Dios está llena de muchas y grandes lecciones para enfrentar los desafíos y problemas del mundo actual. Parece que mis estudiantes comenzaron a desarrollar una fe adulta nutriéndose de la Biblia porque:

“En efecto, la palabra de Dios es viva y eficaz, más penetrante que espada de doble filo y penetra hasta donde se divide el alma y el espíritu, las articulaciones y los tuétanos, haciendo un discernimiento de los deseos y los pensamientos más íntimos” Hebreos 4,12.

“Todas esas Escrituras proféticas se escribieron para enseñanza nuestra, de modo que, perseverando y teniendo el consuelo de las Escrituras, no nos falte la esperanza” Romanos 15, 4.

“Toda Escritura está inspirada por Dios y es útil para enseñar, rebatir, corregir y guiar en el bien” 2 Timoteo 16 – 17.

Muy importante, de poco o nada vale leer incluso toda la Biblia, tenerla en un rincón de la casa o ser especialista en su estudio sino se vive, su práctica nos hace felices:

“¡Felices, pues los que escuchan [o leen] la palabra de Dios y la practican!”. Lucas 11, 28.

Referencias


Clévenot, M. (1978). Lectura materialista de la Biblia. Editorial Sígueme: Salamanca.

Collins, S. F. (2016). ¿Cómo habla Dios?: la evidencia científica de la fe. Editorial Ariel: España.

Falcao, W. (2011). Sobre a fé a ciéncia: Frei Betto e Marcelo Gleiser. Editorial Agir: Rio de Janeiro.

Gruen, W. (1981). El tiempo llamado hoy: una introducción al Antiguo Testamento. Ediciones Paulinas: España.

La Biblia, versión latinoamericana.

Léon-Dufour, X. (2018, 2da. Impresión). Vocabulario de teología bíblica. Editorial Herder: Barcelona.

Mateos, J & Camacho F. (2017). Evangelio, figuras y símbolos. Editorial Herder: Barcelona.

Mesters, C. (1987). Esperanza de un pueblo que lucha: el apocalipsis de san Juan una clave de lectura. Ediciones Paulinas: Colombia.