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MUNDIAL

El Salvador: Canonización del profeta y mártir Monseñor Oscar Romero

Por Roberto Torres Collazo
Editor del colectivo Cambio Social, EE.UU
7 de octubre de 2018

El próximo 14 de Octubre se llevará a cabo la canonización en Roma de nuestro mártir y profeta latinoamericano mons. Oscar Arnulfo Romero y Galdámez. Arzobispo asesinado por un francotirador mientras celebraba la misa en El Salvador el 24 de marzo de 1980 por defender a los pobres y oponerse a la represión del gobierno, la oligarquía, el ejército salvadoreño.

san Romero nació en el pueblo Ciudad Barrios, un pueblo pobre, el 15 de agosto de 1917. Su padre y madre vienen de labores humildes, su padre era telegrafísta y su madre atendía la casa. Romero aprendió carpentería y música. A los trece años entra al Seminario menor en San Miguel, de 1937 a 1942 estudió en la Universidad Gregoriana en Roma. El 3 de febrero de 1977 la santa Sede lo nombra Arzobispo de San Salvador, capital de El Salvador.

En sus comienzos san Romero era un obispo alejado del pueblo, de congraciarse con los ricos, era conservador en lo religioso y de no gustarle meterse en problemas políticos, creía literalmente en aquello de "A Dios lo que es de Dios y al Cesar lo que es del Cesar” y “Mi reino no es de este mundo".

Corría la guerra civil, su conversión hacia los pobres tuvo su partida cuando le asesinan su sacerdote y amigo el padre Rutilio el Grande, un monaguillo y un sacristan. Viendo tanta sangre, tantos abusos, tanta represión se puso de lado de los campesinos, los pobres, los débiles e indefensos. Fué acusado de “comunista” “agitador" y varias veces amenazado de de muerte por sus denuncias públicas de los derechos humanos. Mons. Romero no fué un político, sus denuncias y su mensaje de esperanza estaban inspirados en la doctrina social de la Iglesia y del Evangelio.

Los pobres lo evangelizaron, como diría él mismo en una ocación. Descubrió que no podía ser neutral en la guerra salvadoreña, que no podía quedarse callado mientras masacran su pueblo. Una guerra que dejó 75,000 muertos, la mayoría a manos del ejército según la Comisión de la Verdad. Fué candidato al Premio Nobel de la paz y recibió el doctor honoris causa por la Universidad de Lovaina. Le escribió una carta al expresidente Jimmy Carter pidiendo que no le enviará armas ni equipos militares a las fuerzas armadas salvadoreñas, Carter aceptó el pedido pero los presidentes posteriores continuaron enviando armas y asesores militares . Igual que Jesús de Nazaret, fué asesinado por un por identificarse con los desposeidos y fué incomprendido por sus hermanos del Episcopado. La clase dominante quiso callarlo pero sus mensaje no ha muerto. Veamos algunos de sus mensajes:

“No basta ser bueno, no basta dejar de hacer el mal. Mi cristianismo es algo muy positivo, no es negación. Hay muchos que dicen: ‘Yo no mato, yo no robo, yo no hago el mal a nadie’. No basta. ¡Te falta mucho todavía!.

“ Una religión de misa pero de semanas injustas no le gusta al Señor. Una religión de mucho rezo pero con hipocrecías en el corazón, no es cristiana. Una Iglesia que se instalara sólo para estar bien , para tener mucho dinero, mucha comodidad, pero que olvidara el reclamo de las injusticias, , no sería la verdadera Iglesia” (4/12/1977)

“Muchos quisieran que el pobre siempre dijera que es “voluntad de Dios” vivir pobre. No es voluntad de Dios que unos tengan todo y otros no tengan nada” (10/09/1978).

“Cuando se le da pan al que tiene hambre lo llaman santo, pero si se pregunta por las causa por las que el pueblo tiene hambre, lo llaman comunista, ateísta. Pero hay un ateísmo mas peligroso para nuestra Iglesia: el ateismo del capitalismo cuando los bienes materiales se convierten en ídolos y sustituyen a Dios” (15/02/1978).

“Una Biblia que solamente se usa para leerla y vivir materialmente apegados a tradiciones y costumbres de los tiempos en que se escribieron esas páginas, es Biblia muerta. Eso se llama biblismo, no se llama revelación de Dios”.

“¡Que lástima hermanos, que seamos tan indiferentes! Bajo el pretexto de no meterse en política, se quedan con los brazos cruzados y hacen el bien cuando hacer el bien es fácil o es glorioso, trae prestigio. Servir es sacrificarse”.

“Hay muchos cristianos que no estan en nuestra Iglesia. Bendito sea Dios, que hay mucha gente buena, buenísima: protestantes, judíos, musulmanes, etc.”

Las siguientes fuerón sus últimas palabras públicas que lo sentenciaron a muerte:

“Yo quisiera hacer un llamamiento, de manera especial, a los hombres del ejército. Y en concreto a las bases de la Guardia Nacional, de la policía, de los cuarteles… Hermanos son de nuestro mismo pueblo. Matan a sus mismos hermanos campesinos. Y ante una orden de matar que dé un hombre , debe prevalecer la Ley de Dios que dice; ‘No matar’. Ningun soldado esta obligado a obedecer una orden contra la ley de Dios. Una ley inmoral, nadie tiene que cumpirla. Ya es tiempo que recuperen su concienciay y que obedezcan antes su conciencia que a la orden del pecado. La Iglesia, defensora de los derechos de Dios, de la Ley de Dios, de la dignidad humana, de la persona, no puede quedarse callada ante tanta abominación… En Nombre de Dios y en nombre de este sufrido pueblo, cuyos lamentos suben hasta el cielo cada día más tumultuosos, les suplico, les ruego, les ordeno en Nombre de Dios: ¡Cese la represión!”. Al otro día fué asesinado.

Su canonización no debe ser sólo para pedir milagros, sino que nos sirva para imitar sus cualidades cristianas y su gran humanidad. Y pedir su intercepción ante Jesús de Nazaret por todos los sufrientes de El Salvador y toda Latinoamérica y el Caribe.

Referencias

Alberto Ramirez Alvarenga, C. Esencia de Monseñor Romero, Rutilio Gande, Ignacio Ellacuría. (2018): Impreso Continental

Monseñor Romero: cura de los pobres, víctima de los paramilitares. Enric Llopis. Rebelión (19 de agosto de 2018).

Monseñor Oscar Romero. Enrique Javier Díez Gutierrez. Ventana (29 de marzo de 2010).

Sobrino J., Martin-Baró y Cardenal R: La Voz De Los Sin Voz (1980): UCA/Editores.