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MUNDIAL

Yemen, la nación mas olvidada del mundo

Por Roberto Torres Collazo
Editor del colectivo de Cambio Social, EE.UU.
24 de marzo de 2018

Desde marzo de 2015 los yemeníes sufren la catástrofe humanitaria mas grande del mundo de acuerdo a UNICEF, el Programa Mundial de Alimentos y la Organización Mundial de la Salud. El país más pobre del Medio Oriente. Yemen con 29 millones de habitantes está situado al sur de la península arábiga y el Mar Rojo. Limita con Omán y Arabia Saudita.

De los muy pocos periodistas que han podido entrar a Yemen, Nicolas Niarchos de “The New Yorker” (En.22,2018) es uno de ellos. Nos informa que Mohamed Abdullah Sabrah, un supervisor de ventas de una compañía importadora, le dijo que frecuentemente su barrio es bombardeado por los saudíes. Una noche alrededor de las 2 de la mañana, él escuchó un fuerte ruido de artillería en la montaña. Cuenta: “Nos fuimos al corredor de mi apartamento, que no tiene ventanas o puertas, por miedo a los cristales y la metralla. Nos escondimos. Yo estaba agarrando mi nieta y mi esposa estaba agarrando mi hija”.

Continua Sabrah: “De momento todo se vino abajo, el edificio se estremeció. No quedó nada. Mis muebles y gabinetes estaban todos rotos. Ví trozos de pedazos de vidas humanas” le dijo a Niarchos que eran partes de una mujer y sus niños que para mantenerse vendían huevos en las mañanas. Molesto y alzando la voz le preguntó a Niarchos: “¡¿Qué peligrosos pueden ser esos niños para la coalición de Arabia Saudita?! ¡¿Qué peligro representan cuando ellos solamente estaban vendiendo huevos en las calles?!”.

Desde el comienzo de la crisis, más de 10,000 civiles han muerto, 2 millones de desplazados, cientos de miles han dejado el país hacia campos de refugiados y hacia Europa. La coalición de Arabia Saudita impide que llegue todo tipo de ayuda humanitaria como prohibiendo que las gruas portuarias guien los barcos cargados con medicamentos, ropa y comida. 7 millones de yemeníes enfrentan extrema debilidad física provocada por la escases de alimentos, según Scott Pelley de “60 Minutos”, 19,Nov.2017, CBS.

Se añade a toda esta pesadilla la propagación de enfermedades, la falta de agua potable, la epidemia del cólera que se ha extendido por todo el país. Los niños y niñas son uno de los sectores más afectados por la desnutrición. Save the Children (Salven los Niños) indica que la guerra y el bloqueo son responsables de la muerte de al menos 40,000 niños sólo en el año pasado. El 80% de la población necesita algun tipo de ayuda humanitaria. Se suma al sufrimiento humano, la destrucción de hospitales, escuelas, drenajes, casas, sistema eléctrico, puentes y la desvastación de la naturaleza que está crucificando a los yemeníes.

El mundo ha olvidado también el daño al ambiente como producto de la guerra. Desconocemos actualmente el daño que ha recibido la naturaleza, el ambiente y animales. Pero podemos tener una idea con otras experiencias de otras guerras o prácticas militares. De acuerdo a Gar Smith en “The War and Environment” (2017) [La Guerra y el Ambiente] en Afganistan entre 1992 a 2007 las bombas de EE.UU destruyeron 38% de los bosques y causaron el descenso del del 85% de las aves que vivían en la región. En Irak en se lanzaron 1,000 toneladas de uranio empobrecido sobre la tierra, dejando todo un legado de cáncer, deformaciones congénitas y otras enfermedades respiratorias. Vieques, Puerto Rico, también sufrió por 53 años los efectos de la desvastación del ambiente con graves efectos en la salud debido a las prácticas militares del ejército de EE.UU.

La coalición que está sangrando y matando a Yemen está compuesta por Arabia Saudita a la cabeza, con todo el apoyo de inteligencia, tecnología y venta de armas del gobierno de EE.UU. Otros paises que la componen son Kuwait, Qatar, Emiratos Unidos, Egipto, Jordania, Bahrein, Senegal, Sudan, Reino Unido, Australia, Alemania, Canadá y Turquía, la excusa es salvaguardar la democracia y el orden. En realidad es para asegurar el Estrecho de Bab el Mandeb por donde flían antes de la invasión más de 4 millones de barriles de petróleo y productos refinados diarios.

Frente a este infierno que viven nuestros hermanos y hermanas yemeníes y que casi nadie presta atención, se hace imperante que ¡¡pare de inmediato la guerra!!, que se permita la entrada de todo tipo de ayuda humanitaria, que la Organización de las Naciones Unidas hagan más por el pueblo yemení, que se insista en el diálogo, que los medios de comunicación presten más atención la crisis y que no nos olvidemos de esta tragedia.