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MUNDIAL

Africa: Un pequeño negro estremeció a los poderosos

Por Roberto Torres Collazo
Editor del Colectivo Cambio Social, EE.UU
15 de Octubre de 2017

“La deuda es impagable, la Conferencia debe adoptar una declaración conjunta de no pagar la deuda, ni un centavo. Para evitar que nos asesinen individualmente, si solo Burkina Faso se niega a pagar la deuda, no estaré en la próxima conferencia”. Cuatro meses despues de estas declaraciones en la Conferencia de Países Africanos: Thomas Sankara el Presidente de Burkina Faso fué asesinado el 15 de Octubre de 1987.

Thomas Sankara, conocido como el Che Guevara de Africa, fué presidente de Burkina Faso, desde 1983 a 1987. Militar, marxista, antiimperialista, amante de la lectura y líder carismático. Todo un referente no sólo de Africa tambien en el Medio Oriente, Latinoamérica y el Caribe donde lamentablemente es poco conocido. Burkina Faso era una colonia francesa sometida a la miseria, el hambre, el analfabetismo, la corrupción y en aquellos tiempos era el país mas pobre del mundo.

Lo primero que hizo el nuevo presidente fué cambiar el nombre de la nación, de Alto Volta a Burkina Faso, que significa en la lengua local, el país de los hombres íntegros. Comenzó a desarrolar junto al pueblo el mercado interno para consumo interno para no depender de las “ayudas” externas, comenzando por el presidente. Este comenzó a usar ropa militar hecha con el algodón burkinés y obliga también a sus ministros a usar vestimenta con materia prima burkinés. Su sueldo era de unos $100 dólares y usaba un barato auto Renault 5 antes los presidentes usaban Mercedes-Benz.

Rapidamente, emprendió múltiples campañas que van desde difusión de técnicas de roturación que protegen los árboles a la enseñanza de técnizas de conservación de los suelos y del dominio de los cultivos pluviales. Llevó a cabo una reforma agraria que redistribuyó la tierra, con reparto de abonos y de semillas a los campesinos y la creación de pequeñas represas de agua. El que fuera Relator Especial de la Organización de las Naciones Unidas para el derecho a la alimentación, Jean Ziegler, describía las reformas estructurales como un gran éxito, declaró: “ Venció el hambre, logró en cuatro años que Burkina fuera autosuficiente desde el punto de vista alimentario”.

El “presidente de los pobres”, como se le conoció en el continente africano, junto a millones de burkinesés se reunen para hacer trabajos voluntarios para la construcción de escuelas, clínicas, arrancar las malas hierbas o limpiar las calles. En sus discursos concibe la igualdad del hombre y la mujer como una condición indispensable del país. Llegó a implantar simbolicamente el “día del mercado en masculino” para sensibilizar acerca del reparto desigual de las tareas domésticas.

De manera similar al ex-Pressidente Hugo Chávez en Venezuela Sankara establece “comando de vacunación” cuya meta es vacunar 3 millones de niños en tres semanas y “comando de alfabetización” cuyo objectivo es alfabetizar a 35,000 campesinos en ciencuenta días. Barrios y pueblos se ofrecen de voluntarios en la creación de Comités de Defensa de la Revolución. El gobierno instaura Tribunales Populares de la Revolución con el objectivo de juzgar todos los crímenes y delitos cometidos por funcionarios y agentes de Estado.

Como hoy en Puerto Rico donde hay cientos de miles de voces que exigen que no se pague la deuda pública Sankara demandó en foros internacionales que los africanos no debían pagar la deuda:

“... la deuda se ha de analizar desde su origen. Los origenes se remontan a los orígenes del colonialismo. Quienes no han prestado dinero son los mismos que nos colonizaron. Son los mismos que gestionan nuestros Estados y nuestras economías.... No podemos pagar la deuda porque, al contrario, nos deben lo que las mayores riquezas nunca podrán pagar, esto es, una deuda de sangre. Si no pagamos la deuda ellos no se mueren de hambre pero si nosotros pagamos la deuda nosotros nos morimos de hambre”.

Esta premisa lo llevó a enfrentarse con el sistema financiero internacional y con Francia. El 15 de Octubre de 1987, un grupo armado ingresó en su despacho mientras tenía lugar una reunión con su gabinete, Sankara y doce miembros de su Consejo Nacional fueron asesinados. Como le gustaba decir: “Matan a los hombres pero no sus ideas”.