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MUNDIAL

El negocio sucio de los bancos y la ley

Roberto Torres Collazo
26 de Mayo de 2014
Editor del colectivo de Latinas Y Latinos Por EL Cambio Social, eeuu.

Se ha escrito mucho sobre las crisis financiera desde que explotó en el 2008 en Estados Unidos y le siguieron algunas naciones europeas, pero de lo que casi no se habla es que ningun presidente banquero o altos ejecutivos hayan ido ha prisión hasta la fecha. Excepto en el caso de Islandia donde gracias a las masivas protestas populares la justicia ha condenado a prisión a tres grandes banqueros.

En el transcurso de los años 2010 a 2013 las autoridades de Estados Unidos han aprobado acuerdos con los bancos para evitar ser procesados penalmente por los fraudes de los creditos hipotecarios y por los desalojos realizados de manera ilegal. La solución es simple: basta pagar una pequeña multa. Pero aquí no para la cosa.

Eric Holder, procurador general de los Estados Unidos, interrogado por el Senado en el 2013 resumió la excusa de no meter a nadie preso de la siguiente manera, citamos: “Esas instituiciones son tan grandes, que es difícil llevarlas ante los tribunales y si hiciera, sería darse cuenta de que efectivamente inculparlas por actividades criminales podría tener repercusiones negativas para la economía nacional, e incluso para la economía mundial”. Es decir, son instituciones demasiado grandes y no se puede llevar a ningun banquero a la justicia porque afectaría la economía nacional y mundial. Sin embargo, cuando arrestan por ejemplo a un jóven en la calle con unos cuantos cigarros de marihuana, puede pasar años en la cárcel, como sucede frecuentemente en aquellos Estados de Estados Unidos donde es ilegal el uso de la marihuana.

El 6 de Octubre del 2011 el Presidente Obama en una conferencia de prensa en la Casa Blanca justificó las deprededoras conductas diciendo que son actos inmorales, inapropiadas y un fiasco pero que no eran necesariamente ilegales ya que su trabajo es hacer dinero. Por nuestra parte, no queremos decir que todos los banqueros cometieron actos ilegales, pero si muchos. Para conocer detalladamente los estafadores y los fraudes vea “Predator Nation” [Una Nación Depredadora] de Charles H. Ferguson (2012) y el documental sobre la crisis financiera “Inside Job” [Trabajo desde Adentro] ganador de un Academy Award, del mismo autor.

Esos fraudes no sólo fueron tolerados por los tribunales y el mismo Obama, también bajo la presidencia de Bush, en el 2004, informa Ferguson que el Buró Federal de Investigaciones (FBI) hizo público un comunicado de prensa advirtiendo de una “epidemia de fraudes hipotecarios” nacional en lo que estaban envueltos banqueros, también grandes agentes de bienes raíces y prestamistas. El informe se dejó de lado y se le prestó más atención al presunto terrorismo. Mientras el terrorismo financiero comenzaba a aumentar vertiginosamente.

Los grandes bancos como el Bank of America, Wells Fargo, JPMorgan, Citigroup, entre otros, estuvieron implicados en el origen de la crisis financiera, crisis que tantos sufrimientos, angustias, depresión, frustración y desespero trajo a tantas familias. Toda la impunidad reinante anima a continuar a los dirigentes de firmas financieras a más abusos y estafas. Mientras la ley no los toque, se triplican a sí mismo sus salarios, los bonus y su sistema de retiro con sumas escandalosamente astronómicas.

Obama ha dicho reitiradamente, frente a las demandas para que pare las deportaciones de los inmigrantes, que éste es un país de leyes, mientras las instituiciones financieras las violan y sus dueños estan en la calle. La ley debe aplicarse por igual a todos, incluyendo a los magnates ejecutivos. Se debe crear bancos públicos del Estado, como el de Dakota del Norte que ha demostrado ser un éxito, según Ellen H. Brown, Presidenta del Instituto de la Banca Pública. O nacionalizar la banca como se hizo en Japón a fines de la década de los 80'. Se debe retirar la licencia bancaria, eliminar el secreto bancario, llevar a los grandes responsables a los tribunales y de ser culpables: cárcel.