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MUNDIAL

El gran amigo americano de Mandela fue Fidel Castro

Redacción de Atrio
07-Diciembre-2013
El País

Todo el mundo se ha unido para ensalzar a Nelson Mandela. Pero algunas alabanzas suenan a hipocresía. Y la insistencia en su estrategia de reconciliación y perdón olvida que antes había sido necesaria la lucha y la justicia.

El mandatario sudafricano se mostró siempre agradecido por la ayuda militar que prestó Cuba en la lucha contra el apartheid. Así nos lo recuerda este artículo escrito en Argentina.

Nelson Mandela era agasajado como un héroe en todo el mundo Y Latinoamérica no fue una excepción. En julio de 1998 visitó durante tres días la Argentina del presidente peronista liberal Carlos Saúl Menem y fue recibido en el aeropuerto bonaerense de Ezeiza con una salva de 19 cañonazos. En uno de los tres discursos que pronunció resaltó que el “difícil pasado de la Argentina” le había servido de “inspiración” en su lucha contra el apartheid.
Una de las hijas de Mandela, Zenani Dlamini, fue designada en febrero embajadora de Sudáfrica ante Argentina. Zenani, de 55 años, nada más llegar a Buenos Aires, explicó en el diario La Nación que ella no tenía pretensiones de ejercer de diplomática, pero en enero de 2012, el presidente, Jacob Zuma, insistió en que convenía que una Mandela de primera generación ayudara a levantar la imagen de su país. Y la destinó a Buenos Aires. Mandela se encontraba ya muy enfermo. Zenani contó que al despedirse, su padre le sonrió y le dijo: “Estoy orgulloso de ti”.

Hay asociaciones de derechos humanos en toda Latinoamérica que llevan el nombre de Mandela. Pero el país donde más huella dejó, donde más afinidades afectivas mantuvo fue Cuba. Y la persona con quien más a gusto se encontró fue Fidel Castro. En 1991, pocos meses después de su salida de la cárcel, Mandela visitó Cuba. Recibió críticas dentro y fuera del país, pero hizo caso omiso de ellas. Hay un vídeo del encuentro entre los dos líderes en el que se ve a Mandela abrazando a Castro, llamándole “mi hermano”, Castro vestido de traje y corbata y Mandela expresándose en inglés y una traductora sumamente expresiva vertiéndole a Castro las palabras de Mandela en español:

Fidel Castro y Nelson Mandela (vídeo en Youtube, 3 m.)

“Una cosa antes de hablar nada nada”, le dice Mandela de pie a un Fidel Castro sentado. “Antes de hablar absolutamente de cualquier tema me tiene que decir cuándo viene para Sudáfrica. Nos han visitado una gran cantidad de personas y nuestro amigo, Cuba, que nos ayudó a entrenar a nuestra gente, que nos dio recursos, que nos ayudaron tanto en nuestra lucha, que entrenó a nuestros combatientes, a nuestros médicos… Cuba no ha venido a visitarnos, usted no ha ido a visitarnos.

¿Cuándo va a venir?”.
“No he visitado a mi patria sudafricana”, reconoce Castro. “La quiero como a una patria. La quiero como te quiero a ti”.
— “¿Pero cuándo vas a venir a Sudáfrica?”
— “Creo que va a tener que ser hoy mismo, voy a tener que volar contigo…”, se excusa Castro bromeando.

A lo largo de los años la amistad y la admiración que se profesaban no decayó. “Soy un hombre leal y jamás olvidaré que en los momentos más sombríos de nuestra patria, en la lucha contra el apartheid, Fidel Castro estuvo a nuestro lado”, diría Mandela. Finalmente, Castro pudo viajar a Sudáfrica en 1994 y fue agasajado en el Senado con todos los honores. Nunca trató de disimular ante el mundo su relación con Cuba.

Cuando en 1998 Mandela recibió la visita del entonces presidente de Estados Unidos, Bill Clinton, el mandatario sudafricano le advirtió que había invitado también a Castro y al entonces jefe de Estado de Libia, Muamar el Gadafi. “Hago esto porque nuestra autoridad moral nos dicta que no podemos abandonar a aquellos que nos han ayudado durante los momentos más sombríos de la historia de nuestro país. Nos facilitaron tanto recursos como instrucción para luchar y ganar. Y aquellos sudafricanos que me han reñido por ser leal a nuestros amigos, pueden, literalmente, irse a freír espárragos”, aclaró Mandela.

Por si no había quedado clara su postura, Mandela se permitió aconsejar a Clinton que convocara a sus enemigos, a Cuba, Irán y Libia para decirles “vamos a sentarnos y a hablar de paz”. Quince años después, eso es lo que Barack Obama está haciendo con el régimen iraní. Aquel día, Clinton calló ante las críticas de Mandela pero su consejero de Seguridad Nacional, Samuel Berger, declaró: “Podemos entender la lealtad de Mandela [a Cuba, Irán y Libia], pero nuestra posición también está basada en principios”.
En aquel viaje, Mandela le enseñó a Clinton la cárcel de la isla de Robben donde permaneció 18 años preso y le regaló una piedra de la cantera donde cumplió trabajos forzosos. Después impuso a Clinton la más alta distinción de Sudáfrica, la Orden de Buena Esperanza. Antes que Clinton, el último condecorado había sido Gadafi.
Sin embargo, Hugo Chávez, el gran amigo de Castro y Gadafi, no cultivó la amistad con el gran libertador de los negros sudafricanos. Pero Nicolás Maduro, el sucesor de Chávez, ha declarado tres días de luto nacional por la muerte de Mandela.

Siete frases de Nelson Mandela que probablemente no se encontrarán en los medios pro EE.UU.

Sobre la guerra de EE.UU. en Irak:
“Si hay un país que ha cometido atrocidades inexpresables en el mundo es Estados Unidos. Ellos no se preocupan por los seres humanos”.

En Israel:
“Israel debería retirarse de todos los territorios que quitaron de los árabes en 1967 y, en particular, Israel debe retirarse completamente de los Altos del Golán, del sur del Líbano y de la Ribera Occidental”.

Sobre la guerra de EE.UU. en Irak:
“Todo lo que él (Bush) quiere es el petróleo iraquí”.
Sobre Fidel Castro y la revolución cubana:
“Desde sus primeros días, la revolución cubana ha sido una fuente de inspiración para todas las personas que valoran la libertad. Admiramos los sacrificios del pueblo cubano en el mantenimiento de su independencia y soberanía ante la cara de la viciosa y orquestada campaña imperialista para destruir la impresionante fuerza de la revolución cubana. ¡Viva la revolución cubana! ¡Viva el camarada Fidel Castro!”.

Sobre el exlíder libio Muammar Gaddafi:
“Es nuestro deber apoyar al hermano líder… especialmente en lo que se refiere a las sanciones que están dirigidas no solo contra él, sino contra la gente común y corriente… a nuestros hermanos y hermanas africanos”.

En vísperas de la guerra de EE.UU. en Irak:
“Si nos fijamos en estos asuntos, llegaremos a la conclusión de que la actitud de EE.UU. es una amenaza para la paz mundial”.
Sobre Palestina:
“La ONU adoptó una postura firme contra el ‘apartheid’ y en los últimos años se estableció un consenso internacional que ayudó a poner fin a este sistema inicuo. Pero sabemos muy bien que nuestra libertad no es completa sin la libertad de los palestinos”.
Texto completo en: actualidad.rt.com