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Puerto Rico: Derrotado Gasoducto: El pueblo venció porque de pié se lucha

Hay momentos para defenderse y protestar. Pero también hay momentos para reconocer cuando el poder del pueblo triunfa. Es importante fortalecer la autoestima colectiva que necesita enfrentar de manera diferente sus problemas, así como a futuras amenazas.

Claridad: 16 de octubre de 2012

Por Arturo Massol Deyá*/Especial para Claridad

La retirada formal de la solicitud de permiso ante las agencias federales representa el remate final a la derrotada Vía Verde, proyecto bandera de la presente administración. Forzaron su agenda durante todo el cuatrienio utilizando todo el poder político y económico, pero quedó derrotado el abuso, el atropello, el saqueo y la deshonestidad intelectual de una gobernanza corrupta en su compromiso público.

“Estamos solicitando formalmente que retire (Cuerpo de Ingenieros) todo análisis y todo esfuerzo en el desarrollo y permisología del uso de tubería para llevar gas”, informó el ingeniero José Ortiz, presidente de la Junta de Gobierno de la AEE ante el emplazamiento público de Casa Pueblo.

Estas palabras no llegarían voluntariamente el pasado 11 de octubre, fecha que marcará el acta de defunción oficial del gasoducto del norte. El ingeniero Alexis Massol, cofundador de Casa Pueblo, recalcó desde el campo adjunteño que fueron las comunidades las que obligaron al gobierno a retroceder en su intención de sembrar el tubo. “Esto es una victoria que trasciende porque el proceso fue uno de educación y de aprendizaje para el pueblo de Puerto Rico y sus sectores. La victoria nos enseña que podemos transformar la realidad por más poderoso que sea el adversario”, puntualizó.

Esta lucha requirió de la activación de múltiples sectores de la sociedad, incluyendo a las comunidades, una Comisión Técnica y Científica (con servidores de la talla del doctor Gerson Beauchamp), sectores sindicales, colegios profesionales, Sierra Club, estudiantes dispuestos como Carlos De León, artistas conscientes como Cultura Profética o puertorriqueños que en la diáspora ‘siempre están haciendo por su isla’ como un David Galarza.

Desde Tallaboa Encarnación en Peñuelas Yanina Moreno sentaba cátedra de lucha comunitaria. Carlos Cabán y Luis Rodríguez en el Barrio Portugués, por su parte, decidieron poner de pie a su comunidad ante la amenaza. La ruta seguía por Utuado con un Gustavo Casalduc y un amplio grupo marcando territorio, seguido de Teresa Vélez en el Norte. De vecino en Toa Baja el humilde y comprometido Juan Camacho hasta llegar al amor que destila Rita Córdova en el Cataño que siguen contaminando. ¡Todos lucharon hasta vencer!

La gestión comunitaria se complementó con una gestión legal, quizás no tan visible, pero crítica en la estrategia de lucha. Nuestro país cuenta con un escudo liderado por el licenciado Pedro Saadé. Sin embargo, Pedro siempre me dijo que no sería en la corte en donde se decidiría la suerte de esta lucha. “Arturo, la justicia llegará por el esfuerzo del pueblo por ejercer su derecho a la defensa”, me decía. Así conocí a Rafael Espasas y a Hadassa Santini defendiendo a los expropiados y otros que asumían responsabilidades para cubrir todos los frentes de lucha.

Ante el amiguismo en contrataciones millonarias del gobernante, solidaridad y gestión voluntaria de incalculable valor patrio fueron las respuestas. Ante cabilderos y desbalance de poder político, un congresista puertorriqueño del temple y agallas de Luis Gutiérrez, y la disposición de recursos de su oficina estuvieron comprometidos a cabalidad con esta lucha. ¡Gracias al grandioso Enrique Fernández!

Ante millones de dólares en pautas comerciales engañosas, logramos contraponer el conocimiento, educación y comunicación, con el apoyo de Vivian Mattei y Amber Vélez afinando para llevar al pueblo un discurso comunitario efectivo. Con argumentos sólidos, los periodistas, analistas y comentaristas fueron comprendiendo el reclamo y las objeciones al proyecto. Con excepción de algunos medios al servicio del partido en el poder, el discurso mediático cambió. Incluso, institucionalmente periódicos en y fuera de Puerto Rico tomaron posturas editoriales que se sumaban a la voz del pueblo. Sí, además de informar también deben asumir responsabilidad social. Aquí debo detenerme y destacar el acompañamiento que Claridad dio a esta lucha a lo largo de toda su ruta, este nuestro semanario de la nación puertorriqueña.

Informes técnicos, conferencias de prensa, marchas, organización comunitaria y la inserción en los procesos locales y federales durante años de intensa lucha son los que rindieron fruto esta semana, devolviéndole tranquilidad a un pueblo que la perdió con las acciones de un gobierno insensible.

Ni con todos los proponentes de Vía Verde puestos en la misma jaula, ni con todo su poder económico y político podrían con el inmenso compromiso solidario y corazón de un pueblo que quiere vivir colectivamente. Sus contratos y tiempos para gobernar tienen fecha de expiración. Eso no existe en los que amamos nuestra tierra, “la vida es lucha toda” nos enseñó Juan Antonio Corretjer.

Hay momentos para defenderse y protestar. Pero también hay momentos para reconocer cuando el poder del pueblo triunfa. Es importante fortalecer la autoestima colectiva que necesita enfrentar de manera diferente sus problemas, así como a futuras amenazas. La desconfianza sobre el gobierno está muy bien fundamentada y no termina hoy.

El proyecto en disputa era la Vía Verde de Fortuño y contra ésa luchamos y a ésa vencimos. Siempre queda espacio para la incertidumbre, especulación y futuros riesgos. Pero la incertidumbre no se combate con miedo. Si no, pregúntenles a los del Corredor Ecológico del Noreste o allá en el Karso si la defensa del ambiente es o no es una tarea permanente ante los gobiernos que incumplen.

¿Qué podría pasar si algún perverso trata de revivir esta desgraciada propuesta como también podría anunciar la Marina de Guerra su regreso a Vieques? Por eso tenemos que vivir enfrentando la realidad y fortaleciendo ese tejido comunitario para enfrentar futuras agresiones.

¿Qué tal si ‘reviven’ el proyecto o regresa la Marina? El mensaje es claro, fueron derrotados y será derrotado cualquiera que insista en un proyecto de muerte como ésta mal llamada Vía Verde. De esto ocurrir, sería un acto de grave traición, una declaratoria de guerra y el regreso al suicidio político. De eso ocurrir, igual resurgiría con más fuerza e indignación la resistencia colectiva para detenerlos una vez más. La defensa de nuestros espacios de vida está en nuestras manos y esa responsabilidad es permanente.

Celebremos, pues, el triunfo del pueblo con alegría y orgullo nacional y coloquemos la mira en otras realidades que ameritan nuestra atención como pueblo. Nos destruyen las tierras agrícolas, quieren imponer incineradores que contaminan y la catástrofe humana en Vieques sigue lastimosamente desatendida.

Toca a cada cual asumir responsabilidades y seremos como siempre solidarios de aquellos que luchan, pues sólo a través de la lucha se llega a la victoria.