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MUNDIAL

Con ovijas nucleares submarinos de Israel

Por Rafael Santiago Medina
12 de Junio de 2012
Claridad, de Puerto Rico.

Mientras amenaza con ataques aéreos “quirúrgicos” para frenar la nuclearización de Irán, Israel equipó en días recientes a tres submarinos Dolphin fabricados en Kiel, al norte de Alemania, con misiles de ojivas nucleares, asegura la prestigiosa revista alemana Der Spiegel. Estos submarinos, parcialmente financiados por el Gobierno de Alemania, poseen un dispositivo secreto de eyección hidráulica. Israel espera comprar tres submarinos más para 2017 y se reserva el derecho a pedir otros tres, para un total de nueve, cuando se complete la segunda remesa.

La venta de estos submarinos se ha hecho a sabiendas de que Israel dota a su armada con misiles de capacidad atómica. El exsecretario de Estado alemán, Lothar Rühl, confirmó a la revista Der Spiegel, que esta práctica israelí de armar a su flota naval con misiles de ojivas atómicas es bien conocida en Berlín. Según se ha sabido, Alemania está informada sobre el programa atómico de Israel desde 1961.

Los contribuyentes alemanes están sufragando cada uno de estos submarinos por la suma de 135 millones de euros, lo cual representa un tercio de su valor. Pero no sólo eso, sino que Tel Aviv aplazará hasta 2015 el pago de estos tres submarinos, por la suma de $810 millones de euros. Si como revela la revista Der Spiegel, Israel llegara a completar la compra de los nueve submarinos a Alemania, terminaría pagando por ellos la suma de $2,430 euros. Por su parte, el pueblo alemán habrá financiado esa transacción con sus contribuciones por la cantidad de $1,215 millones de euros.

Este tipo de submarino con motor diesel-eléctrico es desde hace décadas un éxito en la exportación de tecnología alemana y es parte de las armadas de una docena de países. Se estima que Israel ha montado en cada uno de esos tres submarinos que ya ha obtenido misiles de crucero Popeye Turbo, que son de su propia producción y que pueden transportar ojivas de 200 kilos a distancias superiores a los 1,500 kilómetros.

La única condición que ha interpuesto el gobierno de Ángela Merkel para firmar la venta es que Israel frene su política de asentamientos en los territorios palestinos ocupados y permitir la construcción de una depuradora en la franja de Gaza, también financiada con dinero alemán. Sin embargo, el gobierno israelí no ha cumplido hasta ahora con esas condiciones.

La antípoda de esa transacción lo es el asesinato en poco más de dos años de cuatro científicos iraníes vinculados al controvertido programa atómico de Irán. De los cinco atentados contra científicos iraníes, dos de ellos fueron víctimas de ataques con bombas, otro resultó herido tras empujar a su esposa fuera del vehículo y lanzarse de él cuando se percató de que un hombre en una moto adhería algo a la puerta trasera de su automóvil, logrando escapar de la explosión. Dos restantes científicos fueron muertos a tiros.

El magnicidio de científicos iraníes se produce en medio de las crecientes tensiones entre Irán y Estados Unidos por el enriquecimiento de uranio que Washington atribuye a propósitos militares y no civiles como parte de su desarrollo tecnológico.

En su intento por detener el programa nuclear de Irán, Israel y Washington no únicamente han sido acusados por Teherán de asesinar a sus científicos, sino de recurrir a ataques informáticos con el virus Stuxnet.

Sin duda, Israel pretende el dominio absoluto del Oriente Medio, para lo cual Irán es un obstáculo.