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MUNDIAL

La Liga Arabe despues de apoyar intervención de Occidente se retracta denunciando ataques contra civiles en Libia

Fuente: MUNDO ARABE.ORG 21/03/2011.

Los ataques aéreos contra las tropas de Gadafi parecen haber conseguido detener la ofensiva del régimen contra los sublevados. Aún así persiste el temor ante la posibilidad de que las potencias occidentales se extralimiten en la ejecución de la resolución de la ONU.

Varios analistas árabes recuerdan que es sólo “la coincidencia de intereses” entre la oposición contraria al dictador y la comunidad internacional es la que permite esperar para ver y evaluar el desarrollo de la situación en Libia, esperando que los países occidentales respeten tanto la resolución de la ONU como la soberanía del país. Y añaden, “Occidente debe recuperar la confianza de los árabes, cumpliendo lo pactado en la ONU y evitando aprovecharse de la situación”. Según los analistas, si se consiguen respetar estas bases, “Occidente podría empezar a recuperar la confianza de los árabes cuando habla de apoyo a la lucha por la democracia en esta región”. Y, de no ser así, sería “otra oportunidad perdida” para el acercamiento entre “Oriente y Occidente”.

La intervención va por fases

Según los mandos militares estadounidense, que parecen controlar y dirigir la intervención desde la sombra, las siguiente fase contra las tropas de Gadafi será para atacar sus líneas de suministro y limitar así su capacidad de lucha.

"Vamos a tratar de cortar sus líneas de abastecimiento de combustible", añadió el jefe del Estado Mayor de EEUU. "Sus fuerzas están bastante dispersas, entre Trípoli (al oeste del país) y Bengasi (principal bastión insurgente en el este). Por eso, vamos a tratar de cortar el apoyo logístico a partir de mañana".

La Liga Árabe recuerda los límites de la intervención

Las fuerzas occidentales han atacado este fin de semana las defensas aéreas de Libia y patrullaban los cielos del país, pero su intervención militar acaba de tener un serio revés diplomático cuando la Liga Árabe condenó el "bombardeo a civiles".

El secretario general de la Liga Árabe, Amr Musa, ha convocado a una reunión de emergencia del grupo de 22 estados para discutir la situación en Libia y ha pedido un informe sobre el bombardeo que, según ha señalado, "dejó muertos y heridos civiles".

"Lo que está ocurriendo en Libia difiere del objetivo de imponer una zona de exclusión aérea y lo que queremos es la protección de civiles y no un bombardeo sobre más civiles", ha afirmado Musa, citado por la agencia oficial de noticias de Egipto.

Las palabras de Musa aparecen justo después de las noticias difundidas sobre la posibilidad de la participación de la OTAN en el conflicto. Los embajadores de los países de la OTAN habían aplazado anoche la decisión de intervenir en Libia. La OTAN ha tenido "un papel limitado" hasta ahora en la intervención en Libia, a pesar de que "el grueso" de los países que participan o que se han comprometido a hacerlo son miembros del organismo de atlántico.

La intervención del secretario general de la Liga Árabe parece querer recordar a los países occidentales que la OTAN no pinta nada en la ejecución de la resolución 1973 del Consejo de Seguridad, y que la estrategia militar está ignorando el papel de los sublevados libios contra la dictadura de Gadafi y la necesidad de tener en cuenta este papel, ya que es a los insurgentes a quien corresponde actuar en el terreno, siendo el objetivo de la zona de exclusión aérea el de facilitar la detención de la ofensiva del régimen, dejando a los libio la tarea de cambio de régimen, sin presencia militar extranjera en suelo libio.

En este contexto, la resolución 1973 del Consejo de Seguridad ha sido clara en cuanto a la prohibición de cualquier presencia militar extranjera en territorio libio. Según la resolución: “Está descartado crear cualquier fuerza de ocupación extranjera de cualquier tipo, en cualquier parte del territorio libio".

El respaldo árabe a la zona de exclusión aérea brindó un impulso crucial a la aprobación de la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU esta semana, que allanó el camino para la acción destinada a detener la ofensiva de Gadafi contra la oposición.

Ayer, el Gobierno británico dijo que esperaba que la Alianza Atlántica releve en los próximos días a Estados Unidos en la dirección y control de las operaciones militares internacionales para aplicar la zona de exclusión aérea sobre Libia.

"Espero que pasemos a una situación de comando y control de la OTAN, aunque no sea una misión de la OTAN", dijo el titular británico de Defensa, Liam Fox, en una entrevista a la BBC.

Según el ministro, "sigue siendo una coalición de la ONU, de naciones que voluntariamente quieren defender al pueblo libio, pero esperamos que la coordinaremos a lo largo de esta semana a través de las estructuras de comando y control que ya tiene la OTAN".

Cualquier cambio o manipulación de la autorización de la ONU podría constituir un importante revés tanto para la revolución libia contra la dictadura de Gadafi como para el resto de revoluciones que están en marcha en el Mundo Árabe.