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MUNDIAL

Ponencia ante la Organización de Naciones Unidas del Comité de Desconolización de Puerto Rico, 9 de Junio de 2008

Ponencia ante Comité Especial de Descolonización sobre Puerto Rico
del Movimiento Independentista Nacional Hostosiano.

Ponencia ante Comité Especial de Descolonización
Organización de Naciones Unidas
9 de junio de 2008.

Buenas tardes señoras y señores miembros del Comité de Descolonización de la ONU. Mi nombre es Héctor L. Pesquera Sevillano y represento al Movimiento Independentista Nacional Hostosiano.

Como en años anteriores, venimos a solicitar la acción urgente de este Comité Especial, en las postrimerías de la segunda década de la descolonización proclamada por la ONU, para que asistan al pueblo puertorriqueño a ponerle fin a una de las situaciones coloniales remanentes del imperialismo estadounidense del pasado siglo.

Desde nuestra comparecencia ante este Comité el año pasado, Puerto Rico ha sufrido una de las más brutales embestidas del gobierno de Estados Unidos con el fin de socavar el derecho a la autodeterminación e independencia que tanto aprecia y proclama este Comité en la resolución 1514 (XV). Se ha incrementado el acoso y persecución del movimiento independentista, el saqueo de yacimientos arqueológicos y recursos naturales, la destrucción de nuestras posibilidades de autosuficiencia alimentaria en renglones avícolas y de la industria de la leche. Son evidentes los intentos de destruir lo poco que queda de nuestra agricultura, aumentando así la dependencia alimentaria del mercado cautivo estadounidense. Ha sido descarada la interferencia del gobierno federal en los procesos electorales nacionales, el desprecio y falta de respeto al sistema judicial puertorriqueño y a las leyes y ordenamientos nacionales. Esto último dramatizado por la negativa del gobierno de Estados Unidos a colaborar en el esclarecimiento del asesinato del dirigente independentista Filiberto Ojeda Ríos y en la investigación de las agresiones a periodistas puertorriqueños por parte de agentes del FBI.

Durante este año varios independentistas han sido citados viciosamente por el Tribunal de Estados Unidos a comparecer ante un Gran Jurado Federal, amenazados que de no comparecer serian encarcelados. En febrero de este año dos jóvenes independentistas puertorriqueños residentes en Nueva York fueron citados al llamado Gran Jurado. Hace dos semanas fue citado al Gran Jurado el compañero Elliot Monteverde. Esta misma semana fue citado a comparecer a un Gran Jurado en Nueva York otro independentista residente en Puerto Rico.

No hay tiempo para mayores demoras o posposiciones. Según transcurre el tempo, arrecian las agresiones contra el movimiento patriótico y la agenda asimilista del imperialismo en Puerto Rico. La más reciente de dichas embestidas asimilistas fue la celebración de primarias del Partido Demócrata de Estados Unidos en Puerto Rico. Después de semanas de intensa propaganda y millones de dólares invertidos en tratar de interesar al pueblo puertorriqueño en dichas primarias, solo el 15% del electorado acudió al llamado a participar del bochornoso espectáculo. La abstención masiva del electorado fue una respuesta de dignidad.. El pueblo de Puerto Rico exige respeto y un proceso serio de descolonización.

Las constantes intervenciones de las agencias federales en la vida cotidiana de los puertorriqueños, desde lo más insignificante, como establecer el precio de la leche, hasta influir en el resultado de las elecciones coloniales, pasando por la persecución, criminalización, encarcelamiento y asesinato de independentistas, dramatizan la urgencia de que un árbitro imparcial intervenga en auxilio de un pequeño país abusado y maltratado por la nación más poderosa del planeta.

En estos momentos se ventila legislación en el Congreso de Estados Unidos para dar la impresión de que están haciendo algo para resolver el caso colonial de PR. Nuevamente Washington recurre a maniobras que solo pretenden engañar a la comunidad internacional e impedir que la Asamblea General de la ONU reabra a discusión nuevamente el caso de Puerto Rico como tema separado. Se pretende repetir el engaño con el proyecto CR 900, originado, dirigido y supervisado por el Gobierno imperial de Estados Unidos. Con dicho proyecto, además de intentar engañar a la comunidad internacional, pretenden mantenernos divididos en tribus partidistas e impedir que los puertorriqueños nos convoquemos en Asamblea de Status para que en legítimo ejercicio de nuestra soberanía, nos convoquemos como pueblo y nos organicemos en reclamo a nuestros derechos nacionales.

Se han aprobado decenas de resoluciones en este Comité Especial de Descolonización relativas al derecho inalienable del pueblo de Puerto Rico a su autodeterminación e independencia. No obstante, las expresiones y reclamos de este Comité Especial no han prosperado en que se reexamine el caso de Puerto Rico en el pleno de la Asamblea General.

Hoy no es solo el sector independentista quien acude a este foro, sino una amplia gama de sectores políticos, comunitarios, organizaciones profesionales, de derechos civiles y humanos, que incluyen hasta el propio Gobernador del llamado Estado Libre Asociado de Puerto Rico. Unos y otros estamos expresando ante este Comité, de maneras diversas y distintas, como el gobierno de Estados Unidos ha violando constantemente el derecho a la autodeterminación e independencia de Puerto Rico. Hoy acudimos a este Comité de Descolonización como parte de un clamor unitario de pueblo, para plantearles la urgente necesidad de que se reexamine en toda su amplitud el caso de Puerto Rico en la agenda de la Asamblea General de la ONU.

Agradecemos las reiteradas resoluciones de respaldo al derecho a la libre determinación e independencia del pueblo de Puerto Rico que este organismo ha consignado durante las pasadas tres décadas, mas este momento histórico requiere que se tomen pasos más proactivos, que le den sustancia y contenido a dichas resoluciones.

Con el caso de Puerto Rico, la ONU tiene la oportunidad de reafirmar su importancia y utilidad para promover la paz y la justicia en el mundo y consagrase como un instrumento útil en servicio de la humanidad. Estamos ante el enfrentamiento de dos naciones: una que aspira a que se respeten sus derechos nacionales y otra que se adjudica título de propiedad sobre una isla caribeña y sus ciudadanos.

La ONU tiene que asumir su deber en esta desigual contienda. Tiene en sus manos la oportunidad de consagrase como un foro pertinente y de utilidad. No debe concluir el segundo decenio por la descolonización sin que el reclamo de tantos sectores diversos de la sociedad puertorriqueña sea atendido por este organismo internacional.

Mientras tanto, el pueblo de Puerto Rico continuará defendiéndose de las agresiones imperialistas con todos los mecanismos y formas de lucha que tenga a su alcance. Más temprano que tarde la victoria será nuestra. Ustedes tienen la oportunidad histórica de contribuir desde este foro a que prevalezca la verdad y la justicia.

Muchas gracias.